Fecha: 20 Mayo 2012
Hora salida: 10:00
Distancia: 35 kms
Los premios en metálico eran suficiente motivo como para
congregar en Mora (Toledo) a ciclistas profesionales de
primer nivel como Paco Mancebo, y a
otros archiconocidos del panorama nacional MTB, como Yago Sardina.
La prueba estaba planificada sobre un circuito con
bastante desnivel, repleta de fuertes repechos, senderos pedregosos y bajas
rápidas.
Aunque sabíamos de antemano el buen nivel que iba a ver
en la prueba, el objetivo no era
otro sino el de luchar por los primeros puestos de la clasificación general.
De manga larga y con el día parcialmente nublado,
salíamos 80 corredores a ritmo
fuerte.
A pesar de comenzar en los primeros puestos, veo como me
empiezan a adelantar más de la mitad de los corredores. Voy a tope, pero mi rendimiento es pésimo. Por más que
me esfuerzo, no soy capaz de rehacerme y la cabeza de carrera se escapa. ¡Malas sensaciones
nada más empezar no presagian nada bueno para los 35 kms restantes! A
ver cómo acaba esto…
Condenado
a los puestos más bajos de la parrilla,
empiezo a encontrarme mejor en los primeros repechos, lo malo es que por los
estrechos senderos es muy difícil adelantar y gano muy pocas posiciones.
En constante
remontada, la ansiedad me juega malas pasadas, mis trazadas son malas y mi
concentración nula. A pesar de ir dando tumbos, continúo remontando sin
percibir el cansancio ni ninguna otra sensación (ni buena ni mala, simplemente
ninguna).
Pasado el ecuador
de la prueba, consigo colocarme 4º, pero el esfuerzo para llegar allí
comienza a pasarme factura, lo que unido a falta de atención, me hace cometer
muchos errores y perder 2 posiciones, que serían muy difíciles de recuperar
ante rivales más frescos.
Ciertamente, mi nefasto comienzo me privó de luchar con
los alumnos más aventajados en el día de hoy en Mora. No obstante, y aunque acabé
subiendo al cajón como 2º de Máster 30,
mi sentimiento es contradictorio: Obtuve
el premio al esfuerzo y a mi ambición por no rendirme nunca, pero por otra
parte, tengo la sensación de haber obtenido
demasiado premio para tan mala carrera.
Definitivamente, no me fui muy contento con mi actuación
de hoy, pero sí con el buen circuito,
excelente organización y ambiente
reinantes antes, durante y después de la carrera.
Acompañado por mis padres, hoy debo agradecer su
paciencia por esperarme pacientemente para animarme cuando más lo necesitaba y
por sus consejos para ayudarme a buscar la solución a mi falta de rendimiento
inicial. Sin ellos, esto y otras muchas cosas no serían posibles.




